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Cuando el conocimiento humano empieza a diversificarse resulta
difícil que un solo hombre pueda abarcarlo todo, es momento para
que dos, tres o más individuos se reúnan y empiecen a
intercambiar sus descubrimientos, conocimientos y experiencias. A partir
de este momento podemos decir que se dan los primeros pasos para la
formación de las Sociedades Científicas y una de las primeras
en formarse como tal fue la Real Sociedad de Londres, iniciándose
en el siglo XVIII y donde participaban todos los hombres que de alguna
manera aportaban algo novedoso al mundo. Los grandes adelantos de la
humanidad: microscopio, estetoscopio, telescopio, caída libre,
leyes de la gravedad y del movimiento etc., obedecen a que en su momento
pudieron ser divulgados y no fueron el secreto de una sola persona,
y sobre todo la utilidad que estos aparatos y leyes representaban, pues
jugaron un papel preponderante en el desarrollo del pensamiento del
hombre. Así vemos que dentro de las primeras grandes Sociedades
Científicas participaban investigadores de distintas ramas del
conocimiento y esto les permitió una retroalimentación
continua y diversa en distintas áreas del saber humano.
La Sociedad de Dermatología desde sus orígenes
(1945) la encontraremos vinculada en primer lugar al Dr. José
Barba Rubio y en segundo término a la lepra. Una persona y una
enfermedad que jugaron un papel importante en lo que más tarde
llevaría a la formación de la Sociedad de Dermatología,
misma que al inicio tiene que estrechar vínculos con la Sociedad
de Medicina y Farmacia por la sencilla razón de que la existencia
de dermatólogos, en la ciudad, no llegaban a cinco, de ahí
la necesidad de establecer sesiones multidisciplinarias con otras especialidades,
principalmente con los médicos internistas, los pediatras y los
que estuvieran interesados en el conocimiento. El sitio donde se llevaban
a cabo las sesiones fue el edificio Lutecia ubicado en la confluencia
de la calle Juárez y Colón. Entre los primeros médicos
que realizaban dermatología, en Guadalajara, tenemos a los doctores:
Alfonso Manuel Castañeda (primer director del primer dispensario
antileproso "Salvador Garciadiego" ubicado en la calle Ocampo
462), David F. Areas y Alejandro Ramírez y posteriormente el
Dr. José Barba Rubio que a su llegada de la ciudad de México,
sitio donde había realizado la especialidad al lado del Dr. Fernando
Latapí Contreras.
Fué hasta 1959 cuando por vez primera se tuvieron
los primeros estatutos de la Sociedad de Dermatología y es a
partir de este momento cuando se adquirió personalidad jurídica
como Asociación Civil independiente elaborándose acta
notarial para su registro ante la Secretaría de Relaciones Exteriores
y el Registro Público de la Propiedad. Los médicos firmantes
de esta acta notarial fueron: La Doctora Gloria Pérez Suárez,
Dr. Modesto Barba Rubio, Dr. Roberto Vázquez Pallares, Dr. José
Guerrero Santos y Dr. José Barba Rubio quienes sesionaban de
manera irregular y poco frecuente. Fue a partir de los últimos
años de la década de los 60 cuando se intenta dar un nuevo
auge y empuje a la moribunda sociedad. Ya para estas fechas había
una cantidad importante de dermatólogos egresados del antiguo
Instituto Dermatológico de Guadalajara ubicado en la calle de
Independencia 66. Desde este momento hasta nuestros días las
sesiones han sido de manera regular y constante, con el único
afán de elevar el espíritu científico y cultural
de todos los participantes.
En la actualidad acude un promedio de 100 médicos
a las sesiones que se llevan a cabo el segundo viernes de cada mes.
Cada año la Sociedad organiza dos cursos de superación
continua uno para médicos generales impartido por los dermatólogos
de la ciudad y del interior del país; el otro para dermatólogos
invitándose para que lo impartan a prestigiados médicos
de México y del extranjero. Con esto cumplimos con uno de los
requisitos indispensables de toda Sociedad Científica que es:
La Divulgación del Conocimiento."
La mesa directiva de la Sociedad de Dermatología de Guadalajara, A. C. y el consejo administrativo del Colegio de Dermatología de Jalisco, A. C. llevaron a cabo una reunión el día 10 de julio del 2003 en la casa del médico para exponer y aprobar una propuesta para realizar la fusión de ambas asociaciones, sin que por ello pierda alguna de ellas su identidad histórica; esto con el fin de lograr el trabajo conjunto de los dermatólogos en Jalisco y el establecimiento de un nuevo organismo colegiado que las reúna a ambas: el Colegio Médico de Dermatólogos de Jalisco
Sociedad de Dermatología, A. C. que tenga todas las atribuciones que el marco jurídico le otorga de forma implícita y una estructura funcional y activa; todo en beneficio de los especialistas dermatólogos del estado. En dicha reunión se realizó también la revisión de los estatutos que lo regirán, designándose a los miembros de la mesa directiva y a los comités que auxiliarán al cuerpo de gobierno del Colegio.
La elaboración de este reglamento fue motivado por el panorama tan complejo por el que atravesamos los profesionales de la medicina y pensado en base a derecho, tomando en cuenta las leyes vigentes del Código Civil, la Ley Estatal de Salud, la Ley para el Ejercicio de Profesiones del Estado de Jalisco.
Esta propuesta y estos estatutos fueron sometidas a aprobación por la asamblea general el día 22 de agosto del 2003 en la AMJ y fueron protocolizados ante notario entrando en vigor a partir del día 12 de diciembre del 2003.
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